Como les contaba antes, la Pâte à Choux no es solo técnica, es historia pura. Pero más allá de los palacios de Francia, para mí tiene el aroma de las tardes en casa, viendo cómo mi madre lograba que esas pequeñas esferas de masa se convirtieran en nubes doradas y crujientes.
Los Ingredientes
(Asegúrate de tener todo a temperatura ambiente, especialmente los huevos).
• Agua: 250 ml (una taza).
• Manteca: 100 g (cortada en cubitos para una fusión perfecta).
• Sal: Una pizca para realzar los sabores.
• Azúcar: Una cucharadita (el secreto para un dorado irresistible).
• Harina: 150 g de harina común (siempre tamizada).
• Huevos: 4 o 5 unidades (la masa nos dirá exactamente cuántos).
Preparación: El Paso a Paso de Mamá
1. El punto de partida
En una ollita, unimos el agua, la manteca, la sal y el azúcar. Llevamos a fuego medio hasta que rompa el hervor. Es fundamental que la manteca esté totalmente derretida justo en ese momento.
2. El "golpe" de harina
Cuando el agua hierva, volcamos la harina de una sola vez. Retiramos un segundo del fuego y revolvemos con fuerza con cuchara de madera hasta formar una bola que se desprenda de las paredes. Volvemos al fuego un minuto extra: necesitamos "secar" la masa para que luego crezca con fuerza en el horno.
3. El secreto de los huevos
Pasamos la masa a un bol para que entibie. Agregamos los huevos de a uno. No agregues el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado. > ¿Cómo saber si está lista? La masa debe quedar brillante y, al levantar la cuchara, debe caer pesada formando una cinta en forma de "V". Si llega a ese punto, no agregues más huevos aunque te sobre uno.
4. El ritual del horneado (¡Paciencia!)
Con una manga pastelera, formamos las bombitas sobre una placa apenas enmantecada.
• Fuego Fuerte (200°C): Los primeros 10-15 minutos. Es aquí donde la magia ocurre y las bombas "explotan".
• Fuego Medio (170°C): Otros 10-15 minutos para que se sequen por dentro y queden firmes.
TIP DE ORO: Nunca, bajo ningún concepto, abras la puerta del horno durante la primera etapa. El choque de aire frío las hundiría para siempre.
El toque final
Una vez frías, dales tu toque personal. Un tajito lateral y rellénalas con una buena crema pastelera, nata o nuestro amado dulce de leche. Un toque de azúcar impalpable por encima y ¡voilà! Ya tienes un trocito de historia en tu mesa
Te animas a prepararlas? Cuentame en los comentarios como te quedaron o si tienes alguna duda con el punto de la masa.—-














