viernes, 20 de febrero de 2026

El Abrazo de Canela: Receta paso a paso (Desde 1920 a tu cocina) 🇸🇪


 Hay aromas que tienen el poder de detener el tiempo. Ayer les contaba que estos rollos no son solo harina y azúcar; son una tradición que se perfeccionó hace más de un siglo. Hoy abrimos la caja (literalmente) y les comparto mi receta para que ese perfume a canela y felicidad también llene sus casas. ¿Listos para el primer bocado? 

 Ingredientes (Para unos 12 rollos perfectos) 🛒

Para la masa (El "abrazo" tierno):

Harina 0000: 500g (tamizada, para que sea una nube).

Leche tibia: 250ml (¡Ojo! Tibia, no caliente, para no quemar la levadura).

Levadura seca: 1 sobre (10g) o 30g de levadura fresca.

Azúcar: 80g.

Manteca pomada: 75g (blanda, a temperatura ambiente).

Huevo: 1 unidad.

Pizca de sal y un toque de esencia de vainilla.

Para el relleno (El alma de 1920):

Manteca derretida: 50g.

Azúcar negra o rubia: 100g (le da esa humedad característica).

Canela en polvo: 2 cucharadas generosas (¡acá no se escatima!).


El Paso a Paso (Con paciencia y amor) 👩‍🍳

    Activación: Disolvé la levadura en la leche tibia con una cucharada de azúcar. Dejá que descanse 10 minutos hasta que haga espuma.

     El Amasado: En un bol grande, mezclá la harina, el resto del azúcar y la pizca de sal. Agregá el huevo, la esencia y la mezcla de levadura. Empezá a unir y, por último, incorporá la manteca pomada. Amasá unos 10 minutos hasta que la masa esté lisa y no se pegue a los dedos.

     Primer Descanso: Poné la masa en un bol aceitado, tapala con un lienzo y dejala en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño (una hora de paz).

      El Armado: Estirá la masa en forma de rectángulo sobre la mesada enharinada. Pintá con la manteca derretida y espolvoreá la mezcla de azúcar y canela por toda la superficie.

      El Corte: Enrollá con cuidado formando un cilindro largo. Cortá rodajas de unos 3-4 cm. Tip: Usá un hilo dental (sin sabor) para cortarlos sin aplastar la masa, ¡salen perfectos!




Segundo Descanso: Acomodalos en una fuente (como la de la foto de los tres rollos) dejando un poco de espacio entre ellos. Tapalos y dejalos levar 30 minutos más.


Horno: Lleválos a horno precalentado a 180°C por unos 20-25 minutos o hasta que estén dorados y el olor a canela te avise que ya están listos.


El toque final ✨

Podés terminarlos con un glaseado simple de azúcar glas y unas gotas de agua, o comerlos así, tibios, recién salidos del horno.




El aroma que se queda con nosotros


"Más allá de los ingredientes, el verdadero secreto de estos rollos es la paciencia. Ver cómo la masa crece y luego observar el brillo del azúcar glas deslizándose sobre la canela caliente es un ritual casi terapéutico. Espero que, al probarlos, sientan ese mismo viaje a 1920 que yo sentí al crearlos. No hay nada más tierno que un dulce hecho en casa para compartir con quienes queremos. ¡Que lo disfruten!"







AQUÍ VA LA FOTO DEL BOCADO Y EL GLASEADO]

P.D. Si los prueban, ¡tengan cuidado! Es imposible comer solo uno... 🌀✨



martes, 17 de febrero de 2026

El Abrazo en forma de espiral: Historia y sabor de los Rolls de Canela 🌀


“Hay aromas que tienen el poder de detener el tiempo. Mientras preparaba el mate de hoy, el perfume de la canela inundó mi cocina y no pude evitar  viajar en el tiempo. Aunque hoy los vemos en todas las cafeterías modernas, estos rollos tienen un origen lleno de tradición que nace en Suecia bajo el nombre de Kanelbulle. No son solo un postre; son el símbolo del 'fika', ese momento sagrado para pausar, tomar algo rico y compartir." 




La historia detrás de la espiral:


"Para entender su origen, tenemos que viajar a la Suecia de principios del siglo XX. Tras la escasez de las guerras, ingredientes como la manteca, el azúcar moreno y la canela volvieron a los hogares como pequeños lujos cotidianos.

Muchos me preguntan: ¿Quién fue el genio que inventó esta espiral de felicidad? Lo cierto es que no hay un solo nombre. El Kanelbulle es el hijo de miles de abuelas y madres suecas que, en los años 20, transformaron lo simple en un icono cultural."




"Como ven en esta imagen, el secreto no estaba en complicados libros de cocina, sino en esas manos que sabían exactamente cuándo la masa estaba lista, aportando ese ingrediente que ninguna receta puede medir: el amor por lo hecho en casa."


El secreto está en lo invisible:

"A veces nos perdemos en el decorado, pero el alma de un buen rollo de canela está en lo que no se ve a simple vista. Para mí, hay tres pilares que no pueden fallar:

1. El Amasado: No es solo mezclar. Es darle tiempo a la masa, sentir cómo se vuelve elástica en tus manos. Ese esfuerzo se traduce después en una textura que se deshace en la boca.

2. El Relleno Perfecto: Es el corazón de todo. La manteca en su punto, el azúcar moreno aportando esa humedad de caramelo y la canela... la gran protagonista, sin timidez.

3. El Bañado (¿Es necesario?): Aquí soy tradicional. Si la masa está bien hecha, el bollo brilla solo.


Un poco de azúcar perlado es suficiente para no tapar el sabor real de

la especia, tal como hacían originalmente en Suecia."Ese legado de las abuelas suecas, que trataban el azúcar y la canela como pequeños tesoros, no se quedo atrapado en los años 20. Ha viajado en el tiempo y ha evolucionado, pero la esencia esa que busca reconfortar el alma sigue intacta. 

Hoy, para cerrar este viaje, decidí salir de mi cocina y visitar Demasié. Quería ver de cerca como esa espiral clásica se transforma en una versión moderna, vibrante y llena de glaseado, sin perder su magia original. Les comparto esta imagen de mi paso por allí; una prueba de que, aunque las técnicas cambien, el placer de un buen rollo de canela sigue siendo ese abrazo necesario en mitad del día.




Y ahora les pregunto a ustedes… Son de los que buscan la receta tradicional o se pierden por las versiones más modernas? Los leo en los comentarios.!








viernes, 13 de febrero de 2026

"Chocolate, amor y una vida a fuego lento"

Para leer estas líneas, les propongo un trato: denle al play a alguna canción de Nat King Cole, de esas que parecen suspendidas en el tiempo, y déjense llevar… 




Hay lugares que, aunque no los pises cada día, se quedan grabados en la piel. Para mí, ese lugar es
Chocofiro. Aunque ahora mis visitas son más puntuales, cruzar ese umbral sigue siendo volver a casa. Allí me esperan mis compañeras, el aroma inconfundible del 
chocolate y ese cariño de quienes saben que, cuando me necesiten, siempre estaré.

No puedo hablar de mi pasión por el dulce sin mencionar a Rocio, ella no solo me abrió las puertas de Chocofiro sino que me permitió formar parte de su sueño con una generosidad inmensa. En un mundo donde todo va tan rápido, encontrar a una jefa tan amorosa es un recordatorio de que el amor al oficio también se demuestra cuidando a las personas que lo hacen posible.


El lenguaje del dulce

Esta semana, rodeada de nuevo de estantes llenos de corazones y detalles para San Valentin, recordaba las enseñanzas de mi madre y mi abuela. Ellas me decían que el amor es el ingrediente que lo cambia todo. Y yo lo veia cada vez que preparaba un pedido o sugería un bombón; estábamos en realidad entregando pedacitos de felicidad.



La admiración que nos une

Ese amor por la pastelería es lo que me conecta con otras artistas. Por eso, al ver esta tarta de @ama_cooking4  no puedo evitar emocionarme. Desde mi mirada ante el dulce, reconozco en su brillo y en su delicadeza esa misma pasión que yo siento en Chocofiro. Es un recordatorio de que, no importa dónde estemos, la excelencia y el cariño siempre se reconocen entre sí.



Al final, San Valentín es celebrar la permanencia. Celebrar que, mis manos siguen buscando las de mi esposo con la misma ilusión del primer día. Celebrar que mi casa laboral, Chocofiro, sigue siendo mi refugio. Y celebrar que, aunque la vida a veces nos obligue a ir "a fuego lento", lo que se construye con amor verdadero es lo único que permanece.




Gracias por permitirme compartir este trocito de mi vida, de mi trabajo y de mis sentimientos con ustedes .

                                                Alejandra ❤️✨🍫

❤️✨🍫❤️✨🍫❤️✨🍫❤️✨🍫❤️✨🍫❤️✨🍫❤️✨🍫❤️✨🍫


🎁 Un regalo para ustedes: “Tarta Intensa de Chocolate y Frambuesa”


Como les contaba, la admiración es otra forma de amor. Por eso, he querido cerrar este post con una receta inspirada en el maravilloso trabajo de @ama_cooking4. No nos conocemos personalmente, pero su arte en la pastelería me ha cautivado tanto que no he podido resistirme a compartir con ustedes esta delicia que rinde tributo a su estilo.

Es mi manera de agradecerle la inspiración y de regalarles a ustedes un bocado de pura felicidad.

Ingredientes

Para la base Pâte:

• 200g de galletas de chocolate.

• 80g de mantequilla derretida beurre fondu.

Para el relleno Ganache:

• 250g de frambuesas frescas

• 200g de chocolate negro (mínimo 60-70% cacao).

• 150ml de nata líquida (crema para batir).

• 30g de mantequilla.

Para el glaseado espejo Glacage miroir.

• 100g de coulis de frambuesa  (puré de frambuesa colado, sin pepitas).

• 2 hojas de gelatina 

Preparación paso a paso

1. La Base:

Tritura las galletas hasta obtener migas finas y mézclalas con la mantequilla derretida. Forra el fondo y los bordes de un molde para tarta, presionando bien con el dorso de una cuchara para que quede compacto. Deja reposar en la nevera durante 30 minutos.

2. La Ganache de Chocolate:

Calienta la nata líquida hasta que empiece a hervir. Viértela inmediatamente sobre el chocolate troceado. Espera un minuto y mezcla suavemente desde el centro hacia afuera. Añade la mantequilla y remueve hasta obtener una textura lisa, brillante y sedosa.

3. El Montaje:

Coloca las frambuesas frescas sobre la base de galleta fría. Vierte con cuidado la ganache de chocolate por encima hasta cubrir bien todas las frutas. Lleva a la nevera y deja que tome cuerpo durante al menos 2 horas.

4. El Glaseado Espejo:

Hidrata las hojas de gelatina en agua fría. Calienta el coulis de frambuesa, retira del fuego y añade la gelatina bien escurrida. Remueve hasta que se disuelva. Deja que temple un poco y viértelo suavemente sobre la tarta ya cuajada para lograr ese efecto espejo tan espectacular.

5. El Toque Final:

Deja reposar en la nevera una hora más antes de servir. ¡El resultado es pura magia!



miércoles, 11 de febrero de 2026

De la Corte Francesa a la Cocina de Mamá: Mi Receta de Masa Bomba



 Como les contaba antes, la Pâte à Choux no es solo técnica, es historia pura. Pero más allá de los palacios de Francia, para mí tiene el aroma de las tardes en casa, viendo cómo mi madre lograba que esas pequeñas esferas de masa se convirtieran en nubes doradas y crujientes.



“Mi mamá, el origen de mi pasión y mi mejor maestra”

Les comparto su receta, con todos esos secretos que no suelen aparecer en los libros de cocina tradicionales .

Los Ingredientes

(Asegúrate de tener todo a temperatura ambiente, especialmente los huevos).

Agua: 250 ml (una taza).

Manteca: 100 g (cortada en cubitos para una fusión perfecta).

Sal: Una pizca para realzar los sabores.

Azúcar: Una cucharadita (el secreto para un dorado irresistible).

Harina: 150 g de harina común (siempre tamizada).

Huevos: 4 o 5 unidades (la masa nos dirá exactamente cuántos).

Preparación: El Paso a Paso de Mamá

1. El punto de partida

En una ollita, unimos el agua, la manteca, la sal y el azúcar. Llevamos a fuego medio hasta que rompa el hervor. Es fundamental que la manteca esté totalmente derretida justo en ese momento.

2. El "golpe" de harina

Cuando el agua hierva, volcamos la harina de una sola vez. Retiramos un segundo del fuego y revolvemos con fuerza con cuchara de madera hasta formar una bola que se desprenda de las paredes. Volvemos al fuego un minuto extra: necesitamos "secar" la masa para que luego crezca con fuerza en el horno.

3. El secreto de los huevos

Pasamos la masa a un bol para que entibie. Agregamos los huevos de a uno. No agregues el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado. > ¿Cómo saber si está lista? La masa debe quedar brillante y, al levantar la cuchara, debe caer pesada formando una cinta en forma de "V". Si llega a ese punto, no agregues más huevos aunque te sobre uno.

4. El ritual del horneado (¡Paciencia!)

Con una manga pastelera, formamos las bombitas sobre una placa apenas enmantecada.

Fuego Fuerte (200°C): Los primeros 10-15 minutos. Es aquí donde la magia ocurre y las bombas "explotan".

Fuego Medio (170°C): Otros 10-15 minutos para que se sequen por dentro y queden firmes.

TIP DE ORO: Nunca, bajo ningún concepto, abras la puerta del horno durante la primera etapa. El choque de aire frío las hundiría para siempre.

El toque final

Una vez frías, dales tu toque personal. Un tajito lateral y rellénalas con una buena crema pastelera, nata o nuestro amado dulce de leche. Un toque de azúcar impalpable por encima y ¡voilà! Ya tienes un trocito de historia en tu mesa

Te animas a prepararlas? Cuentame en los comentarios como te quedaron o si tienes alguna duda con el punto de la masa.—-









Del Palacio a nuestra mesa : El viaje eterno de la Masa Bomba

 Sabían que el bocado que hoy preparamos con tanto cariño en casa fue una vez el secreto mejor guardado de las cortes reales?


El Origen: El regalo de Florencia


Nuestra historia comienza en la Florencia del siglo XVI, una ciudad donde el arte y la cocina florecían en cada esquina. En 1540, una joven y decidida Catalina de Médici partió hacia Francia para casarse con el futuro rey Enrique II. Pero Catalina no viajó sola; entre su séquito se encontraba su maestro pastelero de confianza, un italiano llamado Popelini.


Fue él quien llevó en su equipaje el secreto de una masa cocida al fuego, una técnica rústica pero ingeniosa que, al pasar por el horno, se inflaba como por arte de magia. En aquel entonces, Italia puso la chispa de la creatividad, el ingenio de crear algo asombroso de lo más sencillo.




El Perfeccionamiento: El París de los Maestros


Pasaron los siglos y la receta llegó a las manos de los grandes maestros franceses en el Paris del siglo XVlll Fue allí donde el legendario Marie-Antoine Carême, el arquitecto de la pastelería", tomó esa técnica italiana y la refinó con la elegancia francesa. Él le dio la forma, la ligereza y el nombre que hoy conocemos: pâte à choux.

Se le llamó Masa Bomba porque, literalmente, explota en el calor del horno, dejando un corazón hueco y liviano, esperando ser llenado de dulzura.


                                                                                                        
El Destino Final: La cocina de mi hogar

Pero lo más hermoso de esta historia no es su paso por palacios o banquetes reales. Lo que yo considero una verdadera bendición es cómo ese conocimiento, pulido por siglos de historia, cruzó fronteras hasta llegar a las manos sabias de mi abuela y mi madre.


Ellas no necesitaban coronas para ser las reinas de su cocina. Con la misma precisión que Carême, pero con un ingrediente que no se encuentra en ningún libro de historia —el amor—, transformaban el agua, la harina y los huevos en esos bizcochos dorados que llenaban mi infancia de aromas inolvidables.


Este viaje que empezó en Italia y se perfeccionó en Francia, hoy vive en mis manos y muy pronto, en las de ustedes. Mañana les abriré las puertas de mi cocina para compartirles el tesoro familiar: la receta de nuestras Bombas de Crema y Nata.



Porque al final, después de tantos siglos de historia, el arte de la pastelería se resume en esto: un bocado sencillo, rebosante de crema y hecho para compartir. Aquí las tienen: nuestras bombas de crema, listas para seguir escribiendo su historia en tu mesa."


jueves, 5 de febrero de 2026

El dulce sabor de la memoria

                                          


Después de meses de silencio, vuelvo a este rincón. Pero no vuelvo sola; regreso con el corazón lleno de recuerdos y una maleta cargada con las enseñanzas de las dos mujeres más importantes de mi vida: mi madre y mi abuela.

Hace poco mi madre nos dejó. El dolor de no haber podido estar en su final es una sombra que me acompaña, pero el brillo de todo lo que me dio es mucho más fuerte. Ella no solo me enseñó a cocinar; me enseñó que un postre puede ser un abrazo. Pero antes de ella, mi abuela ya me había revelado el secreto más grande de la cocina.

Siempre recordaré cuando le preguntaba: “¿Cuál es el ingrediente principal, abuela?”. Y ella, con su calma infinita, me respondía así:



Este amor fue el que mi madre me transmitió en cada receta. Ella fue el puente que trajo esa sabiduría hasta mis manos, enseñándome que la técnica no es nada si no le pones el corazón.

Ella me enseñó que el ingrediente principal no se compra, se lleva en el alma.

Hoy, en honor a ellas, he decidido que mi primera receta en esta nueva etapa no sea de harina y azúcar, sino de gratitud. Tomaré unos días para sentir cuál es ese primer dulce que merece inaugurar este rincón; uno que tenga todo el Amor que la abuela pedía y toda la dedicación que mamá me enseñó. Muy pronto, nos volveremos a encontrar aquí, entre hornos y recuerdos…



P.D: Increíblemente, mientras terminaba de escribir estas líneas, ha aparecido este tesoro entre los libros de mamá. Una receta de "Bombas de Crema" guardada por años...Algo me dice que ya se cuál será nuestro primer horneado. ¡Nos vemos muy pronto!







 



miércoles, 17 de septiembre de 2025

Receta Del Coulant De Chocolate

Ingredientes


70 gr. Chocolate negro

60 gr. Mantequilla

40 gr. Azúcar

1 un Huevo entero

30 gr. Yemas

25 gr. Harina

 

Proceso de elaboración:

Lo primero es montar el huevo junto a las yemas y el azúcar. Cuando haya montado y tenga una textura espumosa y densa,  fundiremos el chocolate junto a la mantequilla, mezclamos bien y añadimos a la mezcla anterior. Por último añadir la harina previamente tamizada y remover hasta conseguir una textura homogénea, rellenar los moldes (procurando dejar una cuarta parte sin rellenar) y hornear a 180ºC durante 7 minutos.


Una segunda opción es introducir un pequeño bombón líquido en el interior del bizcocho asegurando así la cremosidad interna.

Te comparto a continuación el proceso :


Para el bombón con relleno, dosificaremos una tercera parte de la masa en el molde pondremos un bombón tipo Lindor que podemos haber enfriado previamente en nevera, y cubriremos hasta llegar a las tres cuartas partes del molde.

Hornearemos de la misma manera que el anterior.

Receta de  @davidpallasoficial.